Reconversion industrial

El 2 de diciembre de 1983 Felipe González declaró en una reunión con un reducido grupo de periodistas. "Me gustaría que todos los españoles hicieran un esfuerzo de comprensión para darse cuenta de la necesidad de proceder a una reconversión industrial, que es fundamental para nuestra puesta al día europea, entremos o no en el Mercado Común". Con estas declaraciones se desveló las intenciones del gobierno socialista con la reconversión industrial, que alcanzó de lleno a la industria naval española, cuya puesta en marcha supuso una destrucción de los astilleros españoles, que utilizando la excusa de adecuar la producción a la demanda existente, eliminó numerosas empresas, y centenares de miles de puestos de trabajo tanto directos, como indirectos, por las empresas subsidiarias que como consecuencia también tuvieron que cerrar.

Ante este desmantelamiento de la industria naval se organizaron numerosas protestas, como la convocada el 14 febrero de 1984 por los ayuntamientos pontevedreses de Vigo, Mos, Moafia, Porriño, Ponteareas, Tuy, La Guardia, El Rosal, Gondomar, Bayona, Santa María de Hoya, Tomillo, Migrán, Cangas, Sotomayor, Redondela, y Vilaboa, que no entendían la reconversión industrial que el PSOE estaba llevando a cabo, puesto que la reconversión consistía principalmente en la destrucción del tejido industrial. Sólo en aquella zona afectó a una población de aproximadamente 500.000 habitantes, concretamente en la empresa naval Ascon, se regularon 1.600 puestos de trabajo directos, en Barreras la regulación de empleo alcanzó al 35% de su plantilla y en Vulcano al 50% de su plantilla. La puesta en marcha de la ley de Principios Básicos de: la Reindustrialización afectó al sector naval de todo el estado español, integrado por dos grandes empresas del INI con varios astilleros Astano y AESA.

En 1985 se cerraron los astilleros Euskalduna en el que trabajan 2.471 personas, además de hacer desaparecer gran parte de la industria auxiliar con otros 35 pequeños y medianos astilleros, de los cuales 5 eran de propiedad pública. España muy posiblemente por su amplio litoral, ha sido siempre referente en la construcción de barcos en el mundo entero, al menos hasta la llegada del PSOE, que con la reconversión industrial no se modernizó la construcción de navíos, sino que consistió principalmente en cerrar astilleros a cambio de nada, dejando a un país con muchísimos kilómetros de litoral bañados por tres mares, sin apenas astilleros en sus costas. Hoy la industria naval española es tan sólo testimonial, teniendo que comprar muchos de los barcos que necesita a otros países.

El PSOE procedió al desmantelamiento de gran parte de la industria pesada significativa que había en España, y por ejemplo, el 5 de octubre 1984 ordenó el cierre de los Altos Hornos del Mediterráneo (AHM). Una gran empresa siderúrgica ubicada en Sagunto, Valencia, que sólo el año anterior presentó una facturación de 28.323 millones de pesetas y empleaba a 3.613 personas. De este modo el gobierno español adecuo la industria pesada española a las necesidades que le imponía la Comunidad Económica Europea, y el gran capital internacional.

El 14 de diciembre de 1984, Felipe González afirmó a la prensa en el XXX congreso del PSOE que la prioridad actual estaba en la eficacia económica sobre la eficacia social. José María Cuevas, presidente en aquellas fechas de la CEOE, calificó por esas declaraciones al presidente del gobierno de "gran converso" [...] "Para los empresarios, es alentadora y reconfortante esta afirmación del presidente del gobierno hecha en un acto tan importante como es el congreso de su partido".

La reconversión mediante el cierre de industrias, transcurrió junto con la venta gradual del patrimonio empresarial público del estado español, que comenzó en el año 1985 con la privatización de empresas pertenecientes a los organismos públicos INI y TENEO mediante venta no bursátil.

1985 TEXTIL TARAZONA 69,56%, C.SOLER ALMIRALL 100%, INGENESA 67,6%, IGFISA 100%, SECOINSA 69,1%, PESQUISA 45,4%, SKF 98,8%, VIAJES MARSANS 100%, PBA 85%, INDUGASA 50%.

1986 ENTURSA 100%, FRIGSA 100%, LA LUZ 100%, GYPISA 100%, OLCESA 50,5%, TELESINCRO 100%, INSISA 60%, MOTORES MDB 60%, REMETAL 66,2%, ISSA 100%, PAMESA 100%, SEAT 75%, TOVISA 99,3%, MIRAFLORES (completada en 1990), CABSA 100%, ALUFLET 40%, MIPSA 100%.

1987 DESSA 80%, EVATSA 100%, LITOFAN ESPAÑOLA 100%, PUROLATOR IBER 94,7%, VICT. LUZURIAGA 33,34%, DIASA 50%, MIEL ESPAÑOLA 51%, ALUMALSA 44%.

1988 GRUPO LESA 99,9%, CARCESA 99,9%, FRIDARAGO 98%, COISA 100%, ASTICAN 90,7%, PROMURAL 53%, PAMENSA 99,9%, ACUASUR 66,7%.

1989 MTM 85%, ATEINSA 85%, ENFERSA 80%, OESA 100%, PESA 97,5%, ANCOAL 75,2%, FODINA 100%.

1990 SALDOSA 51%, ENFERSA 20%.

1991 ENASA 100%, GEA 90%, TSD 100%.

1992 ICUATRO 100%, MTM 15%, ATEINSA 15%, GEA 10%.

1993 PALCO 50%, AUTOMOCIÓN 2000 100%, IBERMÁTIC 39%A, FÁBRICA SAN CARLOS 100%.

1994 SODIGA 46,2%, ASDL 86,67%, GYCONSA 9%, TRASATLÁNTIC 99,98%A, ARTESPAÑA 100%, PALCO 50%.

1995 REFÍNALSA 50%, INDRA 24,9%.

1996 AUXINI 40%, SODICAN 41%.

El gobierno socialista también descapitalizó al estado vendiendo de las siguientes empresas públicas con ofertas públicas de acciones:

1986 GESA 38%, ACESA 29%.

1987 TELEFÓNICA 6%, ENCE 40%

1988 ENDESA 18%

1989 REPSOL 26%

1992 REPSOL 8,6%, REPSOL 13,3%

1993 ARGENTARIA 24,99%, ARGENTARIA 23,35%

1994 ENDESA 10%, REPSOL 19%

1995 ENCE 18%, TELEFÓNICA 12%, REPSOL 11%

1996 ARGENTARIA 25%, GAS NATURAL 3,81%, TELEFÓNICA 21,9%, REPSOL 10%

El gobierno de Felipe González destruyó gran parte del tejido industrial público que administraba el INI (Instituto Nacional de Industria), creada en 1940 y que hasta 1980 fue el grupo empresarial más grande del estado, contando con entidades como SEAT, ENDESA, ENSIDESA ..., que completaría el gobierno de José María Aznar. También eliminó el 16 de Junio de 1995 el Instituto Nacional de Hidrocarburos, creado por Leopoldo Calvo-Sotelo como sector estratégico, ante la denominada segunda crisis del petróleo. Además de entidades que pertenecían al Patrimonio del Estado.

La reconversión industrial junto con la liberalización y apertura de los mercados de bienes y servicios, para dar libertad a la movilidad de capitales, acabó siendo absolutamente nefasta para nuestra economía, puesto que la desindustrialización dejó sin parte de ingresos anuales por ganancias de esta empresas, contando principalmente en estos momentos con los ingresos que percibe a través de los impuestos, cargados en gran parte sobre las espaldas de la ciudadanía, puesto que una vez vendidas las empresas públicas, se deja de percibir los beneficios que generan estas empresas. Además hay que añadir, que mayoritariamente fueron a para a capital extranjero, haciéndose con el control de ámbitos que son estratégicos para un país, como la energía, alimentación, materias primas, tecnológicas, y entidades bancarias.

También se vendió numerosas empresas que tienen relación con el turismo, dejando en manos extranjeras nuevamente el control de una de las industrias más importantes del estado español. El PSOE también rebajó la producción agrícola y pesquera que terminó convirtiendo a España en un enorme páramo desindustrializado, contentándose unicamente con incrementar su producción económica en el sector de los servicios, que según indica el INI en 1970 significaba el 46% de la producción, aumentando en 2015 hasta el 74,9%, aunque hay que destacar que gran parte de estas entidades privadas son de capital extranjero. Sin embargo, en 1970 la industria, la pesca, y la agricultura representaba el 45% de la producción en la economía española, siendo gran parte de estas empresas de titularidad pública, o privada española, y que descendió en 2015 al 19,6%, además de pertenecer la titularidad de la propiedad de estas empresas a intereses extranjeros. El ministro de Industria y Energía de España desde el 1 de diciembre de 1982 al 6 de Julio de 1985, Carlos Solchaga se preguntaba con cierta sorna "¿qué malo hay en que nos convirtamos en un país dedicado a los servicios?"


***

Sigue leyendo

Arsenio Mayo - Ernesto Sarabia